ELLA DIJO NO

  Era de día y un gran coche se encontraba esperando a las puertas de un céntrico y elegante hotel. Allí también se aglutinaba una algarabía de gente que esperaba ansiosa lograr ver a la artista. Apresuradamente, al verla salir, decenas de periodistas se abalanzaron sobre ella, y mil preguntas comenzaron a sonar al mismo tiempo. Entre todas, de repente, una se hizo más audible -¿Qué me dice, le gustaría tener una estrella en el paseo de la fama?
  -No- respondió la artista rotunda y sincera.
 Muy intrigados los reporteros preguntaron -¡¿¿Por qué??!
 Entrando en el coche y girando con gran elegancia la cabeza hacia ellos, la mujer explicó -Porque no me gustaría que mi nombre fuese pisado un millón de veces al día- y se marchó.